Ayer, mientras jugaba con mi sobrina, me asaltó una sensación extraña, nostálgica e intensa al mismo tiempo, de forma que me quedé pensativa unos momentos. Durante esos segundos, recordé qué significaba ser niñ@, me cuestioné cuánto significaba nacer en uno u otro momento de la historia, me planteé qué era lo que divertía a aquella criaturita que tenía en brazos,...
La alcé a los cielos repetidas veces y mientras reía, yo me dejaba llevar a aquellos recuerdos, que se mantienen ocultos en lo mas hondo de la mente, esperando salir a la luz en momentos como aquel.
De bebé fue fácil hacerme reír pues no paraba de hacerlo, no me hacía falta mas que una muestra de cariño para que la felicidad se adueñara de mi. Dormía muchísimo, aunque eso sí, por el día. Sonrío al pensar que sigo siendo igual, me asusta la oscuridad aunque no por ello me amedrento, y en mis labios, una sonrisa perenne se aposenta cómodamente.
De pequeña me mantenía distraída y tranquila con un simple libro, unos dibujos, o una caja, … cualquier cosa era suficiente para ello. No necesitaba que el libro tuviera animaciones o iconos en relieve, me bastaba la historia que forjaba en mi mente. Tampoco necesitaba que mis dibujos preferidos se vieran en calidad blue-ray para poder disfrutarlos, era mas que suficiente mi video 2000 o mi posterior vhs, mientras que mis padres me permitieran verlos. No me era necesario un móvil o un mp4 para sentirme atraída por un juguete, bastaba un peluche, un puzzle, o un órgano Casio,…
De adolescente, no pensaba en qué me pondría para ir a clase, no me planteaba si mi falda era lo suficientemente corta como para atraer las miradas de “mis futuras presas”, de mi boca no salían frases cual camionero en celo, … Mi única preocupación era si en clase me lo iba a pasar bien, si la falda era lo suficientemente cómoda para poder jugar al elástico, y que de mi boca no hubiera nunca jamás un reproche que pudiera herir a alguien…
En cambio, hoy, … todo es diferente. A mi modo de ver, hemos empeorado; los niños, ahora consentidos y llorones, no se conforman con nada. Y si esto no bastaba… se estresan. Y no me extraña, de veras, porque todo eso lo hemos provocado nosotros.
Antes, que una palabra te la dijera un adulto, era motivo ya de respeto. Hoy, en cambio, me entristece ver como niños pequeños le faltan el respeto a sus padres, y frases tales como “te he dicho que te calles” nacen de una boca de no mas de 4 años.
Antes, cuidábamos los juguetes con mimo y esmero, pues no te lo regalaban dos veces. Hoy en día, a los padres les falta menos de un segundo para comprar de nuevo el juguete que ha roto su hij@. ¿Cuántos años nos duró nuestro reloj casio, o nuestro órgano, o nuestro peluche favorito?
Antes, pasábamos las tardes jugando en plena calle, entablando amistades porqué sí y no por pura conveniencia. Hoy, es impensable que dejen a los chiquill@s tocar la calle solos por falta de seguridad, y cuánto menos que se socialicen, pues vaya que se junte con malas amistades.
Antes, cuando nos sentábamos delante del TV nos inculcaban moralejas a diestro y siniestro, cada serie o cada película de dibujos animados tenía un trasfondo, una moral, una educación, …. Hoy, dejando a parte que los llamados dibujos animados son mínimos y feos con ganas, no tienen jugo, sólo sirven para que tengas a los críos entretenidos mirando colores llamativos, pues eso es lo que son, sin más. Nos quitaron Dragon Ball por inculcar una educación violenta, y ahora les niegan totalmente ver dibujos y les meten entre el día y la noche la telebasura, las telenovelas, y los deportes.
Antes, los padres se volcaban en sus hij@s, y cualquier ratito que tenían libre, corrían al lado de éstos. Hoy, si corren… pero corren por su sitio en el sofá o por pillar un buen viaje, pero no por llegar a casa antes y tener tiempo de adorarlos y mimarlos. Consecuencia de dichos actos, son los niños que no echan de menos a sus padres y tarde o temprano, nunca vuelven a sentir ese sentimiento por nada ni nadie.
Antes, los juguetes eran una conexión importantísima con el niñ@, los padres buscaban regalar aquel juguete que mas ilusión le hiciera tener a su nene. Hoy, se rompen enseguida, se les regala tanto que nunca llegan a apreciar el valor de cada uno de esos regalos, y sólo importa “el mío es mejor porque es más caro”.
Antes, pasábamos las tardes al lado de papá, o mama, o de abuela, o de abuelo, o de tita o de tito, … oyéndoles recitar una y otra vez los cuentos que tanto adorábamos. Hoy, nacen tan despiertos que pienso que dan un buen salto de caballo, ahorrándose todo este proceso que enriquecía nuestro interior.
No podría acabar… recuerdo a He-man, mi juego de quién es quien, a Dragon Ball, a mi elástico, a mi Nancy, a mi caballito de madera, a mi primera bici, mi órgano, a Naranjito, los buenos bocatas de lomo con patatas a media mañana, los bizcochos caseros, la comba, el parchís, a Willy Fog, a mi idolatrado Ulises31, a aquel colgante de una casita roja con un perrito blanco en su interior, mi irrompible calculadora, la imagen de carta de ajuste, a los adorables osos amorosos, el soñado coche fantástico, la cocinita que tantos años duró, el libro de un cuento para cada noche, las tazas de colacao antes de dormir, los juegos reunidos, el biombo, los tentes, Espinete, Las mil y una américas, Caballeros del zodiaco, Oliver y Benji, los puzzles, las Tortugas ninjas, ET, a Chip y a Chop, D&D, Mazinger, Flipper, Shazzan, Playmobil, Cazafantasmas, Fraggle rock, Las aventuras de Enrique y Ana, los huevos Kinder, los Snorkles, los Fruitis, a Jacky y Nuka, a mofli, a Luke luke, a Lulu, la casa de la pradera, la dama y el vagabundo, 101 dálmatas, Se ha escrito un crimen, Heidi, Pequeño Cid, Los pitufos, Capitán planeta, Salvados por la campana, Superman, Pantera rosa, Flash gordon, La historia interminable, Balon prisionero, …
Por ello, en memoria de esos recuerdos y para que al menos cuando a nuestra generación le toque educar a sus propios hijos, recordemos que podemos elegir cómo hacerlo, os dedico esta canción:
Gracias
El Canto Del Loco
Me acuerdo y ya hace tiempo
Cuando un recreo era mas que un trofeo
Cuando ser el pequeño significaba que eras lo primero
y recibir un premio era encontrar al mejor delantero
metido en aquel cromo tan buscado era tu tesoro
Y gracias
fue tan bonito
por darme tanto
cuando era niño
Y gracias
lo necesito
lo llevo dentro
y vive conmigo
Hacer daño era trampa
multiplicar un lio
y regalar cariño
no era competitivo
y a las diez en casa
me dejas un Ratito!!
y de escribir mil cartas
todo lo hemos perdido
Y gracias
fue tan bonito
por darme tanto
cuando era niño
Y gracias
lo necesito
lo llevo dentro
y vive conmigo
Un problema era tarea y el amor felicidad
el verano era mas largo mi refugio era mama
Nada se quedaba dentro yo sabia perdonar
siempre disfrutando el tiempo siempre siendo de verdad
Aquellos 15 años
Aquellos findes que lejos estan
aquellas ilusiones
ya no se tienen no se sienten igual
aquellas noches largas
aquellas plazas y esas ganas de amar
mi bici CALIFORNIA
y aquel verano nunca volveran
Y gracias
fue tan bonito
por darme tanto
cuando era niño
Y gracias
lo necesito
lo llevo dentro
y vive conmigo